
Cuando preparamos una mesa para recibir invitados debemos saber que existen copas adecuadas para cada bebida. Por eso se ven en el mercado tanta variedad. Hoy hablaremos de las copas que se usan de forma frecuente en una mesa formal y elegante, para que cada detalle sorprenda a tus invitados.
La copa que se emplea para el agua es la más grande, y también sirve para usar diferentes zumos. A la hora de servir se deberá cubrir el 80 por ciento de su capacidad.

Hasta hace poco tiempo la copa de vino tinto era un poco más pequeña que la que se usaba para el agua, pero en la actualidad se admite un poco más grande. La copa de vino tinto es más ancha y debe ser servida hasta un 75 por ciento de la capacidad. En el caso de la copa del vino blanco es más pequeña y delgada, esta debe mantenerse en una temperatura fría y también debe servirse hasta un 75 por ciento de su capacidad o menos, nunca más.

La copa que se usa para champán tiene su pie más corto, es delgada y más estrecha. Gracias a su forma se puede retener en su interior las burbujas. Nunca debe llenarse más del 80 por ciento de la misma al ofrecerla a los invitados.

Para el brandy se puede usar también la copa de coñac. Es una copa con un pie muy corto, de gran tamaño y con una forma abombada. La misma debe ser rodeada con la mano completa, así se conservará la temperatura ideal para la bebida. En este caso solo se deberá servir un tercio de su capacidad.

El aseo de las copas no debe hacerse con detergente, ya que esto le deja un olor muy característico por semanas, lo ideal es hacerlo únicamente con agua tibia. Después de lavarlas se aconseja colocarlas sobre un paño y dejar que se sequen con el aire libre. Si las quieres ver más brillantes puedes sacarle brillo usando un paño de lino, nunca uses un paño que pueda dejar pelusas.