
Encarnando la finura y vivacidad de los placeres propios de los buenos vinos, Dom Pérignon Oenotheque aparece en el mercado como un placer que encarna la verdadera esencia de los vinos de mesa.
Así, para llegar a semejante producto, se necesito la selección de las mejores semillas y también la mezcla de las mejores uvas.
De hecho, después de siete años es que se ha podido llegar a semejante vino, y este es su real secreto. De esta manera, con este periodo de tiempo y un poco más extra, el Dom Pérignon Oenotheque ha logrado que mediante un proceso de metamorfosis único, convertirse en un tesoro renovado.
Ahora y una vez que ha cumplido el tiempo de once años de permanecer en una boda, el Dom Pérignon Oenotheque 1995 sale por fin a la luz y más poderoso y también redondo que nunca, refleja una aroma y también una frescura de primera calidad.
Para los interesados, cabe comentar que esta será una edición limitada y que es este año el momento ideal para poder degustarlo y corroborar la calidad de la marca.