
En la parte noreste de Burdeos, exactamente en la región de Médoc, se elabora una bebida que proviene de las uvas más cuidadas del lugar, sin lugar a dudas me estoy refiriendo al vino Chateau Lafite Rothschild, un vino de selectos frutos.
En lo que respecta a su viñedo, pues este se presenta soberbio y con unos frutos gratificantes. De hecho, este llega a tener una extensión que mide aproximadamente casi un kilómetro cuadrado llegando a producir unas 35 mil cajas de esta bebida de dioses durante un año.
Si hablamos de las vides, estas llegan a tener un 70% de Cabernet Sauvignon (una cepa que proviene de Francia y que se caracteriza por tener vinos de buen cuerpo y también complejidad); también posee un 25% de Merlot, 3% de Cabernet Franc y un 2% de Petit Verdot. Sin embargo, el vino final posee un 80% a 95% de Cabernet Sauvignon.
Así, sin lugar a dudas, estamos frente a un vino de lujo que pareciera provenir de los mismos dioses griegos, sobre todo si tomamos en cuenta su sabor y alta calidad que posee esta grandiosa bebida.